Las estrías son atrofias cutáneas que aparecen en forma de líneas irregulares, las más recientes tienen un color rojizo muy antiestético y según van evolucionando se vuelven cada vez más claras hasta terminar en un color blanco nacarado casi transparente que no se aprecia demasiado si la piel no está muy bronceada. No es una enfermedad sino un problema estético en el que el tejido conjuntivo de la dermis tiene una fibrosis excesiva en forma de cordones resultantes de la rotura y mala calidad de las fibras existentes que provocan la formación de cicatrices, suelen aparecer en el crecimiento y embarazo donde el tejido dérmico está sometido a tensiones al aumentar el volumen corporal o con los cambios bruscos de peso. Aparecen únicamente en las personas cuyo tejido conjuntivo es propenso a romperse. La longitud normal de una estría es de 1 ó 2 cm pero pueden llegar a medir hasta 15 cm. Aparecen fundamentalmente en el vientre, caderas, nalgas, parte externa de los muslos y senos. Suelen aparecer durante los periodos de crecimiento y embarazo y siempre que el tejido dérmico se ve sometido a tensiones por experimentar un aumento de volumen corporal. Las estrías al principio aparecen con inflamación, picazón y con un tono ligeramente púrpura, después viene la cicatrización en la que el tejido despigmentado recubre el punto de ruptura y la piel se vuelve lisa, formando unas rayas finas simétricas que representan la tensión en la piel. El bronceado para equilibrar el color de estas líneas con el del resto de la piel suena bien, pero se debe tener en cuenta que el área despigmentada se torna aún más blanca que antes.
Las principales causas que forman las estrías son la deshidratación o falta de elasticidad en los tejidos, la carencia de vitaminas y proteínas, las variaciones hormonales que se dan en la pubertad, el crecimiento, la celulitis, el aumento del peso corporal y adelgazamiento rápido, la ingesta de algunos medicamentos como los corticoides que provocan atrofia del fibrocito y frenan los procesos de renovación del tejido conjuntivo, el embarazo, que hace que las estrías se localicen en vientre y senos, los periodos de lactancia, donde aparecen en los laterales de las mamas, en estados tóxicos o infecciosos, que alteran el tejido elástico y lo hacen propenso a romperse por la gran pérdida protéica que conlleva, en los pacientes con síndrome de Cushing, donde es típica la presencia de estrías cuyo desarrollo puede estar relacionado con la hiperactividad de la corteza suprarrenal y las actividades de deportistas, por el aumento del volumen de la masa muscular. No están relacionadas con la edad pero si con el sexo y aunque se da en ambos afecta más a la mujer.

Es difícil eliminarlas de la piel, y se podría decir que hasta el momento es prácticamente imposible, pero si que pueden tratarse para disimularlas y con algunos tratamientos como el láser y la cirugía plástica pueden hacerse casi imperceptibles, aunque la rotura será permanente.
Para prevenir la formación de estrías los tratamientos deben otorgar elasticidad a la piel en el momento en que esta debe expandirse y regeneración cuando debe volver a su estado natural, aplicando productos cosméticos que incluyan en su composición extractos de placenta, algas o plantas, como equisetum, centella asiática, aceite de rosa mosqueta, aceite de almendra, colágeno o elastina, con ayuda de masajes que estimulen la circulación cutánea y la penetración de los principios activos, además es recomendable beber al menos dos litros de agua.
En el caso del tratamiento de la estría ya formada se aplican productos que además de los principios activos ya citados contengan vitaminas A, E, F y en especial la C, ya que favorece la regeneración del tejido conjuntivo y por consiguiente una correcta cicatrización. Se realizan también masajes, ionoforesis, mesoterapia con inyecciones de cócteles con vitaminas y minerales a lo largo de la estría, y peelings que producen una erosión terapéutica que atenúa las estrías.
El láser es una muy buena opción para disimular al máximo las estrías, de hecho las que se tratan tempranamente quedan imperceptibles a la vista y las que se tratan más tardíamente se disimulan muchísimo. Hay varios tipos de tratamientos con láser, por supuesto se trata de tratamientos médico-estéticos, no se debe acudir a un centro de estética normal y corriente o mucho menos a una peluquería como hacen algunos incautos, los más conocidos son el láser Excimer, que también se utiliza para los ojos y que destruye uniones moleculares, se trata con el la zona que rodea las estrías quitándola y haciendo que al cicatrizar se iguale la textura y el color de la piel , y el láser Fraxel, que hace una serie de microperforaciones que obligan al cuerpo a una generación extra de colágeno y que repigmenta la zona tratada al aparecer también melanocitos cuando el tejido se reorganiza, este tipo de láser ofrece unos resultados bastante más espectaculares. Además hay otros tipos de láser como el de CO2, el Erbio-Yag o el He-Ne que también tratan las estrías mediante una acción trófica y estimulante. Lo mejor es acudir a un médico especialista que te asesore de que método es el más recomendable para cada caso concreto. En algunos tratamientos con láser avanzados se suma la aplicación de ácido retinóico pero este está totalmente contraindicado en el embarazo.
Algunas personas se deciden a realizar tatuajes en la zona afectada por las estrías con la intención de disfrazarlas pero aunque tatuar sobre una estría puede hacerse sin problemas, la piel en esa zona es mucho más sensible porque su espesor es menor, por este mismo motivo el dibujo siempre queda con otro color y textura, es decir, si se pinta por ejemplo en negro en la estría se puede ver gris, por lo es recomendable jugar con esto en el diseño e integrar estas cualidades en el dibujo. Lo ideal desde luego es no tatuar directamente sobre la estría sino siguiendo una línea con su forma por fuera. Elegir en estos casos un buen tatuador es primordial y si se trata de un profesional adecuado el mismo asesora sobre que diseño puede ser el mejor a efectos de disimular las estrías, de antemano hay que desconfiar de todo aquel que no ofrece unas medidas higiénico-sanitarias correctas y que se parezca muy duditativo ante una consulta.